«Estar en silencio es el arte más simple del mundo. No es una acción, sino una no acción. Observa, sé como un observador que desde la montaña contempla lo que sucede en el valle. Es cuestión de práctica. Todo lo que necesitas es un poco de paciencia. Los viejos hábitos habrán de perdurar; las ideas seguirán precipitándose. Y tu mente siempre está como si fuera la hora punta, en pleno embotellamiento. Tu cuerpo no está acostumbrado a sentarse en silencio: te moverás y cambiarás de postura. No hay de qué preocuparse. Simplemente, observa que el cuerpo se está moviendo y dando vueltas, que la mente está convulsionada, llena de ideas (consistentes, inconsistentes, fútiles), fantasías, sueños.. Quédate en el centro, observando«. Osho