La esencia del masaje, la esencia del tacto. Es un regalo, un presente compartió entre dar y recibir, entre masajista y masajeado. A través del TACTO,  aportamos salud, bienestar, flexibilidad, sensualidad…El cuerpo mejora, renace para afrontar las necesidades del día a día, recibiendo energía, y regalando una nueva visión, una nueva apertura de conciencia.

Es un toqué consciente, cuando prestamos plena atención en la respiración, ritmo cardiaco, tono muscular, reacciones del masajeado… para adaptar nuestros conocimientos, sensibilidad e intuición a sus sensaciones, desde un punto neutral, sin complejos ni miedos, para que todo fluya de una manera natural, no podía ser de otra manera, pasando de hacer terapia a algo mágico donde cualquier sanación es posible…
Es como hacer el amor sin sexo… manos, piel y consciencia. Un triangulo amoroso y fascinante,