Mover y equilibrar la energía mediante técnicas de respiración, meditación, concentración y movimientos conscientes. Esta es la base del ‘Chi Kung’ o ‘Qi Gong’, una práctica para trabajar el cuerpo que tiene su origen en la medicina tradicional china y cuyo principio es «estimular la cantidad de energía vital en el organismo y facilitar su libre circulación».

Se trata de una práctica accesible para todas las edades que puede tener importantes beneficios para la salud física y emocional. Así, la palabra ‘Chi’ o ‘Qi’ hace referencia a la energía vital, mientras que el término ‘Kung’ o ‘Gong’ se refiere a la maestría, habilidad o trabajo. 

De tal manera que esta práctica se basa en cultivar esa energía mediante «posturas estáticas, movimientos dinámicos, sonidos, marchas y posturas sentadas» con el propósito de encontrar «un equilibrio entre lo físico, lo mental y lo espiritual», añaden.